Volver al Inicio



Eventos
Agenda
Cine



Rumbas

Pa' Donde
Concursos



Teatro

Danza
Museo


Medellín
El Paisa
Antioquia


ANTIOQUIA

Extensión: 63.612 Kms².
Límites: Norte: El Océano Atlántico y los departamentos de Córdoba, Sucre y Bolívar. Oriente: Santander y Boyacá. Sur: Caldas y Risaralda.
Occidente: Chocó.
Apelativo: “La mejor esquina de América”.
División político-administrativa: cuenta con 125 municipios distribuidos en nueve subregiones.
Orografía: Cordilleras Central y Occidental. Farallones del Citará (Ciudad Bolívar), Nudo de Paramillo (4.000 msnm, 460.000 hectáreas, en Ituango), Páramo de Belmira (3.000 msnm), entre otros.
Hidrografía: Ríos Magdalena, Cauca, Nechí, San Juan, San Jorge y Sinú
.

 
Extraída de multimedia pc “Antioquia toda“ viztaz taller de la imagen

Los primeros conquistadores llegaron a tierras antioqueñas en 1501 cuando Rodrigo de Bastidas y Juan de la Cosa llegaron a La Guajira y recorrieron la costa atlántica colombiana hacia el occidente hasta llegar a Cartagena y posteriormente a Urabá. En 1502 Alonso de Ojeda realizó expediciones contra los indígenas en búsqueda de oro desde la Guajira hasta Urabá. En 1509 Alonso de Ojeda y Juan de la Cosa fundaron San Sebastián de Urabá, cerca al río Necoclí en la región de Urabá. En 1536 Juan Badillo y Francisco César atravesaron Urabá y en la región noroccidental de Antioquia enfrentaron al cacique Ñutí barra a quien vencieron. Pero fue Jorge Robledo quien emprendió la conquista del interior de Antioquia entrando por el sur. Al llegar al que hoy es el municipio de Heliconia la expedición dirigida por Robledo se dividió en tres grupos. Uno, conducido por Jerónimo Luis Tejelo llegó hasta el Valle de Aburrá. El segundo, al mando de Diego Mendoza recorrió parte del oriente antioqueño.
Por su parte, Robledo continuó por el occidente del territorio antioqueño donde fundó en 1541, en el valle de Ebéjico, la ciudad de Antioquia. En 1546, esta población fue trasladada a las riberas del Cauca donde se fundó con el nombre de Santa Fe de Antioquia, sitio que hoy ocupa. Esta ciudad se convirtió en el centro económico y militar desde donde se emprendió la pacificación del norte de Antioquia y se constituyó en la capital de la gobernación de Antioquia, creada en 1582. Durante el siglo XVI se fundaron también las ciudades de Remedios (1560), San Juan de Rodas (1570, cerca de Ituango, hoy desaparecida), Ubeda (1574. Valdivia), Cáceres (1576) y Zaragoza (1580), entre otras. Estas fundaciones se motivaron en los yacimientos de oro a lo largo de los ríos Cauca y Nechí, y en el cerro Buriticá que hicieron de estas regiones epicentros políticos y económicos de Antioquia hasta el siglo XVIII.

En el siglo XVII el valle de Aburrá se desenvolvía alrededor de la producción agrícola y ganadera con destino a los centros mineros del norte y el nordeste de Antioquia. Igualmente en este siglo se descubrieron yacimientos de oro en el “Valle de los Osos” y en el oriente cercano. Tomó así fuerza un proceso de poblamiento en el Valle de Aburrá que llevó a la fundación de la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín en 1646.

Durante el siglo XVIII la caída en la producción de oro en Antioquia llevó al cierre de muchas minas lo que significó frecuentes manumisiones de esclavos, bien por voluntad de los propietarios o por compra que hicieron los mismos esclavos de su libertad. En este siglo el mestizaje creció, se dinamizaron procesos de colonización por la población libre que ampliaron la frontera agrícola y minera, los grandes propietarios mineros invirtieron en el comercio fortaleciendo esta actividad.



Extraída de multimedia pc “Antioquia toda“ viztaz taller de la imagen

También en el siglo XVIII se desarrolló el poblamiento del norte y del oriente de Antioquia, y se empezaron a abrir nuevas fronteras en el occidente antioqueño (Urrao). Fue así que en 1778 se fundaron tres poblaciones en el norte: Yarumal (San Luis de Góngora), Don Matías (San Antonio del Infante) y Carolina del Príncipe. En el oriente se dio la erección de Rionegro en 1783 y de Marinilla en 1787. Hacia el sur se fundaron tres poblaciones: Titiribí (1775), Amagá (1788) y Fredonia (1790).

Al llegar el siglo XIX la configuración espacial de la región antioqueña era relativamente homogénea. Geográficamente ocupaba uno de los ramales de la Cordillera Central, comprendido entre los ríos Magdalena y Cauca, y una parte de la Cordillera Occidental. Sus principales ecosistemas se encontraban en el valle medio del río Cauca, en el valle de Aburrá, en el altiplano Sonsón-Rionegro, en la meseta del norte y a lo largo del río Nechí. Su terreno es predominantemente montañoso, con abundante riqueza hídrica, con una diversidad de zonas de vida y pisos térmicos, propicios para una producción agrícola y pecuaria variada. Además, abundaban los árboles maderables, los animales de caza y frutas que eran usados en la construcción de las viviendas y en la dieta alimenticia de los pobladores de estas tierras.
Dos situaciones se derivaban del medio natural antioqueño. La primera es una restricción, ya que la región permanecía aislada del resto del "país" durante las temporadas de invierno, por el peligro que representaban los caminos cenagosos y los ríos, ante la carencia de puentes o barcas de paso en muchos ríos y quebradas. Aún en el verano las comunicaciones con otras regiones y el transporte de mercancías se dificultaban mucho. No sobra mencionar que estas condiciones adversas del medio antioqueño siguen presentes en la actualidad. La otra situación, ésta sí favorable, consistía en la posibilidad de intercambiar los productos de tierra fría, templada y cálida, la disponibilidad de oro en casi todas las poblaciones y la abundancia de agua para el consumo humano y animal, así como para el riego de los cultivos durante todo el año.
En 1826, la pérdida de la importancia económica y política de Santa Fe de Antioquia, la llegada de la República y el ascenso económico de Medellín y Rionegro hicieron que la capital de la provincia antioqueña se trasladara a Medellín.
Durante el período de las guerras de independencia los antioqueños continuaron la dinámica colonizadora iniciada en el siglo XVIII. Estos procesos de colonización se convirtieron en formas de controlar a una población cada vez mayor, a unos hijos rebeldes y ociosos en el seno de la familia, a una población de vagos y "mal entretenidos", además se necesitaba ampliar la oferta de tierras para la creciente población. Por esto, los gobiernos provincial y nacional incentivaron la movilización de esa población flotante hacia los "terrenos baldíos" del sur y el suroeste, en donde se les otorgaban parcelas.
El proceso colonizador desatado en el siglo XIX en Antioquia dio lugar a la fundación de pueblos como: Andes, Jericó, Jardín, Ciudad Bolívar, Santa Bárbara, Támesis, Caramanta, Betulia, en el suroeste antioqueño. También se fundaron muchísimos pueblos en los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío (en ese entonces pertenecientes al Estado de Antioquia), llegando hasta el norte del Valle del Cauca y la frontera con el Chocó.


Extraída de multimedia pc “Antioquia toda“ viztaz taller de la imagen


Finalizadas las guerras de independencia la explotación aurífera de minas de veta se intensifica. El nuevo estado republicano había quedado en la quiebra y hubo de pagar a sus acreedores con las mejores minas de su territorio nacional. Así entregó las de Santa Ana (Tolima) y Marmato (en la provincia del Cauca), poblado vecino a Antioquia. Para la explotación de estas minas llegaron viajeros y exploradores extranjeros; también llegaron técnicos e ingenieros alemanes con los molinos de pisones, los bocartes, las técnicas de amalgamación. En este momento se construyeron las primeras grandes fundiciones de metales preciosos. Esto permitió aprovechar al máximo las minas de veta existentes en Anorí, Amalfi, Santa Rosa, Segovia, Frontino y Titiribí.
Aunque durante el siglo XIX sucedieron muchas guerras y confrontaciones armadas por todo el territorio nacional, los antioqueños se mantuvieron al margen en casi todas, prefiriendo dedicarse al solaz de sus familias convencidos de que sólo el orden social haría prosperar sus haciendas. Sólo en tres guerras hubieron de participar los antioqueños: en la de 1877 para defender la educación católica, en la de 1885 para defender a Rafael Núñez del ataque de los radicales de la región de Santander y la Guerra de los Mil Días (1899-1902) en defensa del partido conservador y su proyecto político (la Regeneración). También hubo algunas confrontaciones bélicas entre liberales y conservadores antioqueños por diferencias en la conducción del Estado.
Después de 1864, durante el gobierno de Pedro Justo Berrío (1864-1873), las condiciones políticas, económicas y fiscales posibilitaron el surgimiento de un Estado regional, que favoreció la libre empresa y que se dedicó a desarrollar la educación, la administración de justicia, la salud y las obras públicas.

Un acontecimiento que marcó la historia de Antioquia fue el inició de la producción de café lo que se dio hacia 1890 cuando algunos comerciantes y hacendados de Medellín y Fredonia difundieron este cultivo entre los campesinos del sur y el suroeste. A diferencia del resto del país donde el café era producido en las haciendas, los antioqueños utilizaron la aparcería como forma de producción lo que permitió su rápida expansión, especialmente a partir de 1903. La producción cafetera hizo posible la construcción del ferrocarril de Antioquia que después de muchas dificultades pudo terminar el trayecto férreo Medellín-Puerto Berrío. Este medio de transporte permitió el abaratamiento del costo del transporte al pasar del 20% del valor del grano en 1880, al 6%.

Extraída de multimedia pc “Antioquia toda“ viztaz taller de la imagen www.viztaz.com

 
 
 
Contacto | Publicidad | LaEmpresa | Politica de Privacidad | Terminos Legales
Todos los derechos reservados - Medellín – Colombia 2008
www.MiradaUrbana.com